Se puede considerar que un contrato tiene importancia internacional en todos los casos en los que las partes implicadas, el objeto del contrato o el lugar de ejecución del mismo están situados en diferentes países, lo que implica diferentes jurisdicciones y leyes aplicables.
Hoy en día, los lazos comerciales son más frecuentes, las posibilidades de viajar son mayores y gracias a la digitalización, las relaciones contractuales aumentan, haciendo que sea más fácil que un acuerdo caiga en una situación en la que una de las partes considere aplicable la ley de su propio Estado mientras que la otra parte considere la ley del Estado donde están inscritos.
Para evitar que estas situaciones de incertidumbre afecten a la fluidez de los intercambios contractuales, a lo largo de los años se han establecido reglamentos comunitarios que, según el caso, definen las normas que deben observarse para determinar tanto la ley que debe aplicarse como el tribunal competente.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que en las situaciones relativas a la celebración de un contrato, el acuerdo de las partes es generalmente muy favorable: pues se podrá elegir antes de la celebración del mismo, después o incluso durante, qué ley aplicar y a qué tribunal someter el asunto. Sin embargo, en caso de conflicto, en la mayoría de los casos es muy difícil llegar a un acuerdo ya que cada parte intentará aplicar la ley que le sea más favorable.
Para hacer frente a los desacuerdos en los que intervienen dos o más sistemas jurídicos, la legislación europea ha adoptado una serie de reglamentos cuyo objetivo último es establecer criterios de aplicación de la ley para identificar con una rapidez razonable tanto la ley que debe aplicarse al caso como el tribunal o los tribunales competentes.
En cuanto a los posibles conflictos, la normativa que puede aplicarse es la llamada Ley aplicable a las obligaciones: Roma I (Reglamento 593/2008, de 17 de junio, sobre Ley aplicable a obligaciones contractuales) . El conocimiento profundo de esta normativa y de las relacionadas y aplicables al caso en cuestión es de fundamental importancia a la hora de valorar cómo actuar para resolver el conflicto, incluso de forma amistosa. Los profesionales de Giambrone and Partners International Law Firm cuentan con varios años de experiencia en este campo y son capaces de ofrecer su asesoramiento, en diferentes idiomas, teniendo en cuenta también la normativa nacional única de referencia.
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