Para los ciudadanos italianos o europeos residentes en las Canarias, garantizar que sus familiares no comunitarios puedan vivir juntos es fundamental. El Real Decreto 240/2007 representa el principal instrumento jurídico que protege este derecho, ofreciendo la posibilidad de solicitar la Tarjeta de Familiar de Ciudadano de la Unión, un documento que reconoce legalmente la residencia de los familiares y les permite integrarse plenamente en la vida de las islas.
Las Islas Canarias: el lugar ideal para vivir con tu familia
La Tarjeta de Familiar no es solo un documento, sino un reconocimiento legal que permite a los familiares no comunitarios transformar su estancia de una simple visita turística a residencia legal. Cuando un ciudadano italiano se traslada a España, trae consigo el derecho europeo de libre circulación. Gracias al RD 240/2007, este derecho puede extenderse a los familiares no comunitarios, garantizando su permiso para vivir, trabajar y estudiar en las Canarias de manera plenamente legal.
Este procedimiento está destinado exclusivamente a los familiares no comunitarios. Por ejemplo, si tu hijo es italiano, utilizará el llamado NIE verde; mientras que tu pareja extracomunitaria deberá seguir este proceso para obtener la residencia legal.
El decreto define de manera amplia el núcleo familiar: el cónyuge, la pareja en unión registrada (pareja de hecho), los hijos hasta 21 años (o más si dependen económicamente) y los padres a cargo.
Un punto fundamental es la total igualdad de derechos: las parejas homosexuales gozan de los mismos derechos que las parejas heterosexuales. Si estás casado o unido civilmente con una pareja no europea, vuestro vínculo está plenamente protegido por el RD 240/2007. Lo que importa es el vínculo familiar y la voluntad de vivir juntos en España.
El Estado español exige que la familia sea autosuficiente. Los ciudadanos que trabajan acreditan su situación mediante las contribuciones a la seguridad social; los pensionistas o quienes no trabajan deben demostrar que cuentan con recursos económicos suficientes para todos los miembros del núcleo familiar.
Además, es obligatorio tener una cobertura sanitaria completa. Si no estás inscrito en el sistema público mediante el trabajo, es necesario contratar un seguro privado “sin copagos” que garantice cobertura completa y renovación automática. Los seguros parciales o temporales no son aceptados por las oficinas de Extranjería en las Canarias.
La Tarjeta de Familiar tiene una validez de 5 años y permite al familiar no comunitario trabajar de inmediato, tanto como empleado como autónomo. Tras los primeros cinco años, si el vínculo familiar y la convivencia continúan, el familiar puede solicitar la residencia permanente, válida por 10 años, sin necesidad de renovar constantemente el permiso.
Es importante destacar que el derecho del familiar depende de la duración y continuidad del vínculo con el ciudadano comunitario. En caso de separación, el derecho persiste solo si el matrimonio o la unión duran al menos tres años, de los cuales al menos uno debe haberse vivido en España.
El primer paso fundamental es el Empadronamiento, es decir, la inscripción en el Ayuntamiento para demostrar la convivencia. Sin esto, la solicitud de residencia no puede iniciarse. El trámite debe comenzar dentro de los 90 días siguientes a la llegada del familiar.
Además, todos los documentos extranjeros deben estar apostillados o legalizados y traducidos por un traductor jurado. Muchos ciudadanos presentan traducciones no reconocidas, lo que provoca retrasos o rechazos. Contar con un abogado experto desde el inicio es clave para completar el procedimiento sin problemas.
El RD 240/2007 protege el derecho a la unidad familiar en las Canarias, garantizando estabilidad y seguridad a los ciudadanos italianos y a sus familiares no comunitarios. Preparar correctamente los documentos, cumplir los requisitos económicos y de salud, y seguir el procedimiento con atención permite disfrutar de una vida tranquila bajo el sol de las Canarias junto a tu familia.
